Mi vida en la empresa
La voluntad de Michelin es contribuir de forma constante al desarrollo y al bienestar de cada persona en el ejercicio de sus responsabilidades dentro del Grupo.
La protección y el respeto de los/as empleados/as implican, en particular, los siguientes principios y directrices de convivencia que cada persona debe respetar.
El Grupo vela por el respeto de los Derechos Humanos en todas sus actividades y en todos los lugares donde opera, tal y como se establece en su política marco sobre Derechos Humanos.
Se entiende por Derechos Humanos aquellos derechos universales e irrenunciables, definidos por principios y convenios internacionales, que posee toda persona sin distinción de raza, sexo, religión, nacionalidad, idioma, origen étnico o cualquier otra condición. Incluyen, entre otros, el derecho a la libertad y a la dignidad, la libertad de asociación, la prohibición del trabajo infantil, del trabajo forzoso, de toda forma de discriminación, etc.
En todo momento, el Grupo se compromete igualmente a respetar las leyes nacionales y los convenios internacionales que resulten de aplicación.